Además del contexto histórico del que hemos sido testigos en los últimos dos años, el que ha impulsado la transformación digital a un ritmo acelerado, las nuevas configuraciones de la sociedad exigen la adaptación de todos los segmentos prácticos de la vida, incluida la educación.

Los centennials, personas que nacieron ya insertadas en el entorno online (generación Z), son una pieza clave de este proceso y muestran cómo el engranaje entre el mundo en red y el mundo físico son inseparables en este punto.

Por lo tanto, la educación necesita ser un vector de iniciativas que ayuden a los estudiantes a sobrellevar y vivir mejor en esta realidad.

Uno de ellos es la alfabetización digital, sustentada por la Ley de Educación Nacional y uno de los principales ejes curriculares para los próximos años.

Qué es la multialfabetización

La construcción de una multialfabetización supone desarrollar habilidades para “interpretar, producir y evaluar diversos tipos y formas de texto (verbal, visual, numérico, kinestésico, auditivo), lo que ayudará a los alumnos a comprender las distintas formas de comunicación cultural y de construcción de su identidad personal”. (Cobo, 2016)

Algunas dimensiones de la multialfabetización:

  • Alfabetización digital: Utilizar crítica y creativamente las diferentes tecnologías digitales. Saber instrumental.
  • Alfabetización mediática: Analizar, comprender, crear y socializar mensajes mediáticos en contexto.
  • Alfabetización informacional: Seleccionar, organizar y validar la información antes de compartir contenidos digitales en múltiples formatos y soportes.

A partir de ello, se espera que el estudiante sea capaz de interactuar con esta esfera de conocimiento, cada vez más presente en la experiencia de todos, y sea capaz de desarrollar habilidades y competencias relacionadas con la lectura e interpretaciones dentro de la tecnología.

La sociedad determina, en cada momento histórico,
qué significa alcanzar un nivel de alfabetización suficiente para participar en los diferentes intercambios sociales mediados por la lengua”. “Ese nivel «adecuado» o «suficiente» involucra, hoy en día, relacionarse con la información digitalizada.
(Kriscautzky y Ferreiro, 2018)

Fuente: Intec (Campus virtual de educación digital del Ministerio de Educación de Buenos Aires)

Cómo implementar la alfabetización mediática e informacional en el aula

1) Verifique la alfabetización digital

El primer paso en un proceso de alfabetización digital es identificar si los estudiantes ya están alfabetizados digitalmente.
Sin alfabetización básica, el usuario no sabe buscar recursos tecnológicos y es rehén de este contexto.

2) Entienda el contexto

Parte de la Generación Z, los niños, niñas y adolescentes están insertos en el universo de la tecnología, esto repercute en sus referentes y realidades. Saber esto es fundamental para desarrollar actividades de alfabetización mediática e informacional en las clases.

Además, dado que el movimiento híbrido forma parte de su realidad de manera natural, es común que ya entiendan que la fuente de construcción de su proceso de aprendizaje es colaborativa, y no solo proveniente del docente.

3) Promueva actividades colaborativas

Priorice el desarrollo de actividades que permitan la construcción de un camino de aprendizaje conjunto, en equipos más grandes o duplas.

Cuestionarlos, escucharlos, observar sus demandas y comprender que la educación ahora se hace rompiendo las viejas jerarquías tradicionales y colocándolos como protagonistas.

4) Conoce los documentos y reglamentos oficiales

Busque el Marco Normativo de la multialfabetización de su país sobre la enseñanza de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), así cómo se construye la ciudadanía digital y qué habilidades deben desarrollar las escuelas.

En intec.bue.edu.ar acceden al Campus Virtual de Educación Digital del Ministerio de Educación de Buenos Aires.

Aquí, pueden encontrar las progresiones de alfabetización digital por nivel educativo.

Esto también significa que los docentes y los agentes educativos deberán estar constantemente atentos a las actualizaciones del segmento, para seguir la evolución de la tecnología y adaptarla a su realidad.

5) Saber el rol de los equipamientos

Para una alfabetización mediática e informacional efectiva, es fundamental, cuando sea posible, que el entorno escolar cuente con instrumentos y herramientas que permitan este proceso.

Equipos como notebooks, tablets, además de otras estructuras, pueden hacer más dinámico y con mejores resultados este momento.

Igualmente, debemos considerar que el equipamiento es importante pero no tiene que ser condicionante. La reflexión sobre las prácticas digitales actuales es super rica y no necesita ningún equipamiento. Brindar momentos para que los chicos expresen lo que les sucede, produzcan contenido y reflexionen críticamente, es fundamental.

6) Comprender el universo del alumno

Busque en las redes sociales, webs, contenidos digitales que los alumnos más siguen y crea actividades conectadas a su realidad.

Esta práctica puede proporcionar identificación y motivación para la realización de actividades.


 

Una de las claves de la multialfabetización en las clases y de los profesionales de la educación es poder actualizarse constantemente.

Para ello es fundamental contar con una fuente de conocimiento e información confiable.

¿Nuestro consejo? Sigue la sección del blog Inicie con noticias, debates y reflexiones sobre educación.

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